“Elogio a la materia”: una exposición que une el arte de Vicente y Pietra Gajardo

en la fotografía están al centro PETRA GAJARDO y a la derecha su padre VICENTE GAJARDO

Panguipulli. En la galería «Emian» del Teatro Educativo de las Artes, el escultor Vicente Gajardo y su hija, la artista gráfica y textil Pietra Gajardo, presentan a partir del lunes 20 de Octubre, la exposición “Elogio a la materia”, una propuesta que invita a reflexionar sobre la relación entre los materiales, la forma y la expresión artística.

La muestra reúne obras en piedra tallada y creaciones textiles contemporáneas, en un diálogo visual que combina tradición y modernidad, oficio y sensibilidad. Padre e hija comparten en esta exposición un mismo impulso creativo: explorar la materia como vehículo de emoción, memoria y belleza.

Vicente Gajardo, reconocido por su trayectoria en la escultura en piedra, ofrece piezas que destacan por su fuerza y equilibrio, mientras que Pietra Gajardo aporta una mirada fresca desde el arte gráfico y textil, con obras que reinterpretan la textura y el color en clave poética.

Vicente dice que » Las dificultades del camino creativo se alivianan con pequeños logros que, aunque modestos, nos animan a seguir y a enfrentar nuestros miedos, tanto humanos como artísticos. El miedo del que comienza, y del que ya ve cerca el final del trayecto».

«Esta complicidad con Petra, mi hija, nace del amor por lo que hacemos y de la búsqueda constante de la esencia, de aquello que nos conmueve. En nuestra obra, la dureza y la suavidad de la vida conviven en un equilibrio necesario.»

«Desde lo rural y lo urbano que nos formó, comprendemos que lo interno y lo externo son parte de un mismo todo.

Al final, entendemos que el arte verdadero nace de uno mismo, y solo siendo fieles a lo que somos, ese arte puede ser auténtico»  recalca Vicente Gajardo.

Por su parte, Petra Gajardo, señala que » Mi trabajo es una búsqueda íntima que encuentra en la tela su territorio expresivo. El hilo, la trama y la hilacha conforman un lenguaje propio que desarrollo a través del juego, el azar y la intuición. En lo incierto, surgen hallazgos. Aferrarme a una hebra me sostiene y me impulsa a avanzar. Intento traducir, con honestidad, mi experiencia vital y sus transformaciones: cómo veo, cómo siento, cómo cambió.

La forma negra gravita en composiciones donde el equilibrio convive con el error como posibilidad creativa. Trabajo desde la serialidad, explorando variaciones hasta alcanzar una satisfacción interior. La reiteración me guía. Y siempre regreso a la aguja y al hilo».

“Elogio a la materia” se consolida así como un encuentro entre generaciones y lenguajes artísticos, donde cada obra dialoga con la otra, invitando al espectador a descubrir la profundidad del gesto creativo y la nobleza de los materiales.

La exposición permanecerá abierta al público en el Teap hasta enero próximo.